El 4º pilar del Desarrollo Sostenible – La Cultura

Durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, Rio+20, tanto en muchos de los side events, como en las sesiones plenarias de los Diálogos para el Desarrollo Sostenible, se habló de la necesidad de añadir un nuevo pilar al Desarrollo Sostenible – La Cultura.

La Cultura juega un papel esencial en el desarrollo sostenible.  Promueve el crecimiento económico, ayuda a los individuos y las comunidades a ampliar sus opciones de vida, es clave para adaptarse a los cambios y el aumento de la resiliencia de los sistemas socio-ecológicos. En octubre de 2005, la Conferencia General de la UNESCO aprobó la Convención sobre “La Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales”, donde consta en su Preámbulo que “la diversidad cultural crea un mundo rico y variado que acrecienta la gama de posibilidades y nutre las capacidades y valores humanos, y por lo tanto es una fuente principal para el desarrollo sostenible de comunidades, pueblos y naciones”. Dentro de este Convenio, en el artículo 13 se menciona, “Las Partes se esforzarán por integrar la cultura en sus políticas de desarrollo en todos los niveles para la creación de condiciones propicias para el desarrollo sostenible (…)”.

Dada la importancia de la Cultura para alcanzar el desarrollo sostenible, y su escazo reconocimiento por la comunidad internacional, es clave hablar más del tema, informar sobre su significado y objetivo, y empezar a incluirlo como un nuevo pilar en las políticas de sostenibilidad de todas las partes interesadas.

El Convenio de la UNESCO puede ser consultado en diferentes idiomas en esta web: http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=31038&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

La cara de Rio+20 no divulgada por la media

Hoy fue celebrada la tercera Tertulia Café en Roca Barcelona Gallery, organizada por APROMA (Asociación de Profesionales del Medio Ambiente) titulada como “Los límites del planeta y Rio+20″ presentada por mí, Cinthia Pereira Rosa y el Dr. Javier Martín Vide.

La primera intervención fue la de J.Martín Vide hablando de los límites del planeta. Su presentación estaba centrada en hacer público cuestiones de ciencias física, social y geográfica fundamentales a serien discutidas y analizadas en los diálogos que involucren no solo los científicos, sino que también toda la sociedad civil, el mundo empresarial, los gobiernos, las Naciones Unidas y las ONGs. Javier comenta sobre la situación del mundo actual caracterizado por tamaña imprevisibilidad y incertidumbres. Hace referencia numérica al aumento de emisiones de CO2 en ppm/año y enfatiza que la especie humana ha acelerado el planeta. Javier cita 9 problemáticas que llevan asociados límites planetarios: el cambio climático, la acidificación de los océanos, los cambios en los ciclos globales de P y N, el agujero de ozono, la carga de aerosol atmosférico, el uso de agua dulce, los cambios de usos del suelo, la pérdida de biodiversidad, y de la contaminación química. El experto toca temas muy debatidos durante la Rio+20 como la pobreza, el hambre, el agua, los océanos, la ciencia, las emisiones de CO2 y la gran influencia antropológicas en la evolución de la vida.
Completando la presentación más científica de Javier, yo hago mi presentación centrada en la Conferencia Rio+20. Empiezo hablando de los antecedentes de Rio+20, de toda una trayectoria de 40 años, desde la Conferencia de Estocolmo, en 1972 sobre los temas de medio ambiente y desarrollo sostenible. Temas que ya se venían discutiendo hace 40 años. Después centro la presentación en la Rio+20. Tuvo dos grandes propósitos, uno asegurar el compromiso político – objetivo que no fue alcanzado por la falta de consenso, actitud y ambición con acuerdos vinculantes, y el otro evaluar el progreso hecho hasta el momento sobre las cuestiones no resueltas en las conferencias anteriores – objetivo que sí fue logrado y registrado en el documento final El Futuro Que Queremos a través de constataciones, reconocimientos, reafirmaciones y recomendaciones. Enseño algunos números como más de 45mil personas han estado en la conferencia, 188 países, más de 100 Jefes de Estado y de Gobierno, más de 9800 ONGs, más de 4mil periodistas y más de 4mil personas de seguridad. Otra cifra interesante es la de los muchos compromisos voluntarios recibidos por las Naciones Unidas y Secretaría de Rio+20, durante los días del evento – 715 compromisos que tienen carácter voluntario, lo que no garantiza su cumplimiento, pero que representan grandes iniciativas que muestran las ganas de muchas partes interesadas en actuar. Más de 500 billones de dólares son movilizados en acciones en pro del desarrollo sostenible. Hablo un poco de los dos ejes temáticos de la conferencia, la Economía Verde en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, y el Marco Institucional para la sostenibilidad – tema sobre la gobernanza mundial. El primer eje fue muy criticado por la sociedad civil, a través del grande evento paralelo, la Cumbre de los Pueblos, donde se consideraba esta economía como una mercantilización de la vida. Sobre el segundo eje, la atención estaba centrada al PNUMA, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, donde se resolvió fortalecer este programa y tornarlo autoridad ambiental mundial, en vez de crear otra autoridad. Dentro de estos dos ejes temáticos, hubo muchas áreas temáticas discutidas intensamente tanto a través de los Side Events y los Diálogos en el recinto de Riocentro, como en las exposiciones de entidades, organizaciones y gobiernos en otro recinto, el Parque de los Atletas, y también en la Cumbre de los Pueblos con recinto en el Aterro del Flamengo. Las áreas fueron, la alimentación, la energía, el agua, los océanos, los desastres naturales, las ciudades, la ocupación y el cambio climático, este último como un tema difuso en toda la conferencia.

Desde la participación social, que fue extremadamente grande y activa, se ha podido observar muchos diálogos, debates, donde surgían muchas recomendaciones para se tener un mundo mejor. Por primera vez en una conferencia de las Naciones Unidas fue incluido un proceso participativo e inclusivo para los representantes de la sociedad civil. Este proceso fue los llamados Diálogos para el Desarrollo Sostenible, una iniciativa del Gobierno de Brasil.

A cerca del documento final, este ya el día 19 de junio, estaba siendo pre-aprobado por el gobierno brasileño, quién tomó el liderazgo de la conferencia y quería garantir, y garantió a todo coste un importante documento final. Está estructurado en 283 párrafos y 59 páginas. Puede ser consultado vía web oficial de Rio+20 en diferentes idiomas, Español, Inglés, Árabe, Chino, Francés y Ruso. Algunos de los párrafos destacables son el 2. que habla del objetivo primordial para se alcanzar el desarrollos sostenible que es la erradicación de la pobreza; el 38. donde se cita el PIB y la importancia de añadir el medio ambiente en este cálculo; el 88. que habla del fortalecimiento del PNUMA; el 135. sobre la planificación y construcción de ciudades y asentamientos urbanos sostenibles (tema muy discutidos en un congreso paralelo a la conferencia, el Global Town Hall organizado por ICLEI); el 139. que habla del comprometimiento de los Jefes de Estado en reforzar los sistemas de salud para proporcionar una cobertura universal equitativa; y el 229. que habla de uno de los objetivos y temas más indispensables a ser trabajado, la educación (también citado, juntamente con la cultura, como el cuarto pilar del desarrollo sostenible).

Valoraciones Finales. La mayoría de las valoraciones hechas por periodistas de la conferencia fueron pesimistas. Se dejó muy claro en muchos periódicos que la conferencia fue una decepción. Como ya se sabe que las noticias malas venden más que las buenas, toda la perspectiva positiva de la conferencia, la cual muchos de los acreditados que estaban presentes en Riocentro llevaban consigo, no fue mencionada por los medios de comunicación. La gran movilización y participación social, la elaboración de una guía para alcanzar el desarrollo sostenible, que encoraja a todas las partes interesadas en actuar, son algunos de los puntos positivos de Rio+20. Los diversos encuentros y debates sobre la importancia del gobierno local, de las regiones, de las ciudades, también fueron otros puntos positivos donde se mostró claramente que existen muchas iniciativas locales, y que el cambio global empezará por esta dirección.
Ponemos en la mesa algunos puntos positivos y negativos de la conferencia. Empezando por los positivos, Rio+20 representó un gran momento de reflexión profunda y colectiva. Se publicó un documento final de principios muy valiosos. Se llegó a un consenso y una apuesta decidida y urgente por la erradicación de la pobreza. Se hizo el reconocimiento por parte de muchos intervinientes el papel de la educación y la cultura y que deberían ser considerados el cuarto pilar del desarrollo sostenible. Ahora a cerca de los negativos, si que hubo la falta de concreción con las medidas de implementación de los objetivos, recomendaciones citadas en el documento final. Aun se mantiene algunos subsidios dañosos, como a los combustibles fósiles – cosa que deberíamos eliminar de acuerdo con la intervención presencial de la señora Gro Harlem Brundtland, durante un Dialogo para el Desarrollo Sostenible. Los debates sobre los límites del planeta, infelizmente, aun son muy escasos.
De acuerdo con el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, la Rio+20 ha proporcionado una plataforma y unas herramientas para que podamos actuar. Lo que faltará ahora es que pongamos en práctica todos estos objetivos y metas.

Sesión de preguntas y comentarios. La sesión de discusiones de la tertulia empezó tímida con solamente dos intervenciones, una sobre el tema de las Agendas 21 y la otra sobre la existencia de una temporalidad para todos estos objetivos. Se habló del gran trabajo hecho hasta los días actuales de los gobiernos locales y las ONGs. Se comentó sobre la influencia política de Europa que se está desplazando hacia los países emergentes, los del grupo BRICS. Se explicó la situación de Canada tras su salida del actual Protocolo de Kyoto – una salida que fue intensamente machacada por los medios de comunicación, pero que el aumento de sus compromisos, de sus ambiciones en disminuir las emisiones en un 40%, eso no se divulga en la prensa. Los periodistas fueron mucho más pesimistas con la ECO-92 comparable a la Rio+20. Y eso que han salido muy buenos documentos de la ECO-92 como las Agendas 21, que aplicamos hasta ahora. Falta que trabajemos la comunicación, la exportación del conocimiento utilizando el lenguaje adecuado para cada público interesado a través de la prensa. También se llegó a comentar sobre las discusiones de los países que hacen parte de las Naciones Unidas. Se cree que ya no serán países que formarán parte, sino que ciudades y regiones. El network NRG4SD organizado entre la ciudad de São Paulo (Brasil) y la Comunidad Autónoma de Cataluña (España) es un ejemplo clave de esta importancia de los gobiernos locales. En el documento final se cita mucho las palabras local, regional, subestatal, etc. Una nueva economía fue mencionada en la tertulia, la Economía Azul un modelo diferente de la Economía Financiera (basada en el crédito y la deuda) y la Economía Verde (que “mejora el bienestar humano y la equidad social, reduciendo significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecológica” – definición de UNEP). Esta nueva economía fue presentada como informe para el Club de Roma, donde se expone cien iniciativas empresariales innovadoras que pueden generar cien millones de empleos en los próximos diez años.

Concluyendo, lo que se ha propuesto con esta tertulia, fue la promoción del Dialogo sobre el tema de desarrollo sostenible. Los Diálogos fueron el punto fuerte y más trabajado durante la Rio+20 en Riocentro. El fomento a la participación, a la educación y a la cultura son claves para que podamos avanzar.

– Cinthia Pereira

Rio+20: ¿Y ahora qué?

Ya se intuía que por tamaña complejidad de los temas no se llegaría a un acuerdo vinculante. También sabemos que la transición hacia una nueva economía y nueva gobernanza serán graduales y lentas. Lo que no podemos hacer más es tener miedo de enfrentar estos problemas, sino que debemos dar el primer paso para empezar a resolverlos. Fue lo que la Rio+20 ha hecho: dar el primer paso de una gran movilidad social que ocurrirá a partir de ahora. En los tiempos actuales somos muchos más conscientes que 30-40 años atrás. Tenemos mucha más información disponible y gratuita, tenemos mayor poder de libertad de expresión, tenemos los avances tecnológicos y científicos. Contamos con unas herramientas de trabajo que a 30-40 años no disponíamos. Desde esta perspectiva si que se ve un futuro que prosperará.